Cómo hacer un arreglo vocal a varias voces
Una guía práctica para pasar de una canción con acordes a un arreglo para coro, murga o grupo vocal: qué decidir primero, cómo repartir las notas entre las voces y cómo revisar que se pueda cantar.
Qué es un arreglo vocal
Arreglar una canción para voces es decidir qué canta cada una. Una voz lleva la melodía; las otras completan la armonía, la acompañan o le responden. El arreglo también define la tonalidad, las entradas, los momentos en unísono y los contrastes que hacen que la canción crezca.
No hace falta saber orquestación para empezar. Alcanza con conocer los acordes de la canción, tener un instrumento a mano para probar y un poco de paciencia para cantar cada voz por separado.
1. Conocer las voces con las que se cuenta
Un arreglo se escribe para un grupo concreto. Antes de escribir una nota conviene saber cuántas voces hay y hasta dónde llega cada una con comodidad. Como referencia, estos son rangos habituales para un coro no profesional:
| Voz | Rango de referencia | Zona cómoda |
|---|---|---|
| Soprano | Do4 – La5 | Re4 – Mi5 |
| Contralto | Fa3 – Re5 | La3 – Do5 |
| Tenor | Do3 – Sol4 | Re3 – Mi4 |
| Bajo | Mi2 – Mi4 | La2 – Do4 |
El rango real depende del grupo: un coro de adolescentes, uno de adultos mayores o una murga tienen registros distintos. Lo más seguro es escuchar al grupo y anotar dónde suena cada cuerda sin esfuerzo.
2. Elegir la tonalidad
La tonalidad la decide la melodía, así que conviene escribir primero la melodía principal completa, de principio a fin, en cualquier tonalidad. Recién con toda la melodía a la vista se sabe cuál es su nota más aguda y cuál la más grave.
Después se mueve la tonalidad de a un paso (un semitono por vez), hacia arriba o hacia abajo, hasta que ninguna nota quede fuera del rango de la voz que la va a cantar. Ir de a un paso permite escuchar cada versión y quedarse con la que mejor le sienta a esa voz, no solo con la primera que entra. En Cuerdario, la transposición sube o baja todo el arreglo de a un semitono, y si se define el rango de cada voz, las notas que se salen quedan marcadas en el pentagrama.
Después se revisan las otras voces: una tonalidad perfecta para la melodía puede dejar al bajo sin notas graves o a la voz de arriba en su límite. A veces conviene sacrificar un poco de comodidad en la melodía para que el conjunto funcione.
3. Definir la armonía
Escribir los acordes de la canción, frase por frase, es la base del arreglo: cada voz va a tomar notas de esos acordes. Conviene anotar en qué sílaba cambia cada acorde, porque ahí es donde las voces tienen que moverse.
Es también el momento de revisar la armonía original. Un arreglo vocal permite enriquecerla con acordes de paso, séptimas o una rearmonización en la última vuelta del estribillo, pero conviene empezar por la versión simple y complicarla después.
4. Repartir las notas del acorde
Con tres voces se puede cantar un acorde completo: fundamental, tercera y quinta. Con cuatro, se duplica una de las notas, normalmente la fundamental. Algunos criterios útiles:
- La melodía manda. Primero se escribe la voz que canta la melodía; las demás se acomodan alrededor.
- La tercera define el acorde. Sin ella no se distingue un acorde mayor de uno menor, así que conviene que alguna voz la cante, y evitar duplicarla.
- El bajo sostiene. La voz más grave suele cantar la fundamental del acorde, o la nota que le da el color al bajo si la canción lo tiene cifrado (por ejemplo, C/E).
- Espacio entre voces. Entre las voces agudas vecinas, no más de una octava; entre las dos más graves puede haber más distancia.
Una forma rápida de empezar es escribir una segunda voz en terceras o sextas paralelas a la melodía. Suena bien casi siempre, y después se corrige donde no encaja con el acorde.
5. Conducir las voces
Una voz que salta de un lado a otro para agarrar la nota del acorde es difícil de cantar y de afinar. La conducción de voces busca que cada una se mueva poco y tenga una línea propia que tenga sentido cantada sola:
- Mantener la nota común. Si una nota está en los dos acordes, la voz que la canta se queda quieta.
- Moverse por grado conjunto. Pasar a la nota más cercana del acorde siguiente.
- Movimiento contrario. Si la melodía sube, que otra voz baje: las voces se oyen más independientes.
- Cuidar las paralelas. Dos voces en quintas u octavas paralelas se funden y suenan como una sola. En el estilo coral clásico se evitan; en la música popular se usan más, pero conviene decidirlo.
- Evitar los cruces innecesarios. Si la voz de abajo pasa por encima de la de arriba, se confunde quién es quién.
6. Pensar la textura y los contrastes
Un arreglo que canta a cuatro voces de principio a fin se vuelve plano. Algunas herramientas para darle forma:
- Unísono: todas las voces en la misma melodía da fuerza y claridad, ideal para la primera estrofa o para remarcar una frase.
- Colchón: una voz con la melodía y las otras sosteniendo acordes largos, con la letra o con una vocal como «uh».
- Pregunta y respuesta: un grupo canta una frase y otro le contesta.
- Contracanto: una segunda melodía, con su propia letra o sin ella, que se mueve cuando la principal se queda quieta.
- Crecer hacia el final: sumar voces, subir el registro o rearmonizar la última vuelta.
7. Cuidar el texto y el ritmo
En un arreglo vocal la letra se tiene que entender. Las sílabas acentuadas deberían caer en los tiempos fuertes, y las voces que cantan la misma letra, en lo posible, al mismo tiempo: si cada una dice una sílaba distinta a la vez, el texto se pierde. También hay que prever dónde respira cada voz en las frases largas.
8. Cantar, escuchar y corregir
Cada voz se canta sola, de principio a fin. Si una línea es incómoda o aburrida de cantar, el coro lo va a notar. Después se escuchan las voces de a dos y el conjunto, y se corrige lo que choca. Por último, el arreglo necesita material para que el grupo lo aprenda: la partitura, la letra con acordes y, en lo posible, el audio de cada voz.
Hacer todo esto con Cuerdario. Cuerdario es un programa gratuito que sigue este mismo orden: se pega la letra con los acordes, se elige la formación con el rango de cada voz, y las voces se escriben sobre las sílabas mientras suenan. Avisa cuando una nota se sale del rango, transpone el arreglo entero y, al final, cada integrante ensaya su voz desde el celular.